Mensaje a mis pastores: cuando me traes un pecador, es como si curases las llagas de mi Cuerpo

Amado, Soy benigno con el pecador que pide refugio en Mi Corazón y lo acojo con mucha ternura en Mi pecho… Busco almas que comprendan este Mi Amor y que se hagan celadoras de Mi Misericordia.

Debes saber que cuando Me traes a un pecador es como si curases las llagas de Mi cuerpo, y Me das tanto gozo como se puede dar al sediento a quien se le ofrece un vaso de agua fresca.

Quiero pedirte que acojas a las almas que buscan asilo en Mí; acógelas y diles cuánto las amo. De esta forma se establecerá aquel vínculo misterioso que une nuestros corazones: el Mío ardiendo en busca de otros corazones, el tuyo deseoso de la afirmación visible de Mi Gloria invisible. Sí, tú sabes cuál es Mi Gloria y por eso debes hacerte su instrumento a fin de que Yo sea conocido.

Al Buen Pastor se le pide cuidar de sus ovejas, a Mí Me basta echar una mirada a las almas para que reciban cuidado y amor. También tú mira a las almas, míralas con los ojos de la mente que yo abriré cada vez más para tu bien y el Mío, para ayudar a los demás…

Muchos desean lo que tú has tenido y todavía no tienen; tú en cambio, porque Yo lo He querido así, puedes dar lo que Yo te doy con tanta predilección.

Busca almas en todas partes, permanece atento, encontrarás muchas, muchas… Porque Yo las pongo en tu camino, te las hago ver heridas: sé buen Samaritano, procura Mis intereses, tráeme a los que más Me han hecho sufrir… Te daré por ellos mayor recompensa.

El que peca entenderá tu lenguaje, el que no peca subirá a mejores pensamientos en la onda que He puesto en ti… Alza un himno al que te protege…

CS-39 9-Ago-97 Jesús